En esta página encontrarás videos instructivos o bien instrucciones en fotos paso a paso: (Estamos construyendo el sitio, por lo que poco a poco iremos complementando esta sección)
VIDEOS INSTRUCTIVOS:
Rebozo Corto
Bebé en posición de cuna (0-3 meses)
Rebozo Largo
Hamaca o cuna para amamantar (0-3 meses)
Canguro a la cadera con bebé pequeño (>3 meses)
Canguro a la cadera con bebé mayorcito
Cadera en cruz (>3 meses)
Canguro a la espalda (>8 meses)
Canguro al frente (0-12 meses)
Fular Elástico
Cruz envolvente interna (desde rn)
Cruz envolvente externa (desde rn)
Prueba de resistencia al peso
Canguro o Pouch
Posición vientre a vientre y cadera (>5 meses)
Posición de cuna y "buda" (0-5 meses)
Cargador de argollas
Cómo colocar el cargador y posición cadera (>3 meses)
Vientre a vientre y cuna (0-3 meses)
FOTOS PASO A PASO
Importante: Las posiciones adecuadas para tu rebozo o portabebé son las que se detallan en el instructivo que viene con el mismo. Las técnicas varían de acuerdo al modelo del rebozo, su largo y ancho, su tela y su tipo, por lo que siempre debes apegarte a las instrucciones del fabricante. El uso de los portabebés de tela y la seguridad del bebé son responsabilidad total del porteador.
RECOMENDACIONES PARA UN PORTEO EXITOSO
Sigue con calma las instrucciones; debes tener paciencia y tranquilidad.
Las instrucciones que encuentras aquí son solo una guía, haz caso de tu criterio y sentido común, si después de ensayar no te sientes segura o cómoda no las lleves a cabo.
Practica con un muñeco u osito de peluche antes de poner a tu bebé. Las primeras veces que te animes a practicar con tu bebé, hazlo sobre la cama para que lo puedas poner en ella en cualquier momento.
Sitúate enfrente de algún espejo para que puedas colocar sin errores las piernitas del bebé y acomodar la tela.
Empieza cuando tu bebé esté despierto, tranquilo o de buen humor, no lo agarres de improvisto, explícale lo que vas a hacer. Si una vez puesto se muestra nervioso no te preocupes, da algunos pasos o mécelo suavemente y verás cómo se tranquiliza.
Cerciórate que tu bebé no esté demasiado ajustado que lo lastime, ni demasiado flojo que haga que se sienta inseguro o temeroso.
Puedes pedirle a una persona que esté contigo para sentirte más segura y ayudarte, sobre todo cuando ensayes las posiciones donde el niño va en la espalda.
Mientras pones a tu bebé en el rebozo, siempre asegúrate de tener una mano agarrando a tu bebé y la otra arreglando el rebozo o acomodando las piernecitas hasta que el bebé tenga suficiente sostén del propio rebozo.
Si el bebé no controla o sostiene por sí mismo su cabecita, lo mejor es llevarlo en la posición de cuna, o bien subir la tela del rebozo hasta el nivel de sus orejas para sujetarle su cabeza.
En lo bebés mayorcitos y los niños, cuando van despiertos se puede pasar la tela del rebozo por debajo de sus axilas, así tendrán libertad de movimiento sin descuidar el sostén en su espalda. Cuando se han dormido es importante subir el rebozo por encima de sus brazos hasta cubrir su cabeza y sostenerla.
El rebozo debe sostener firmemente las pompitas y la espalda de tu bebé para considerar una posición segura; si el niño se inclina hacia adelante o hacia atrás, o se va hacia un lado, entonces debes reajustar el rebozo hasta que tu pequeño vaya seguro.
Excluyendo la posición de cuna, en la que el bebé va acostado, en todas las demás el bebé debe ir en posición de “ranita”, es decir, con las piernitas flexionadas y rodeando tu cintura. No debes forzar sus piernitas ni estirarlas, lo ideal es que sus rodillas queden al mismo ancho de sus hombros y sus piecitos colgando.
Un rebozo bien puesto es aún más seguro que otros portabebés. Como en todas las cuestiones relacionadas con los niños los padres son responsables de elegir una posición adecuada y vigilar por la seguridad del bebé. El uso del rebozo es total responsabilidad del porteador.
De preferencia no uses tacones mientras cargas a tu bebé para evitar que te tropieces, sobre todo si son las primeras veces que lo usas.
Cada vez que vayas a usar el rebozo cerciórate que se encuentre en buen estado. Recuerda que es una prenda textil y como tal está sujeta al desgaste propio del uso. Si dudas del estado de tu rebozo no lo uses.
El rebozo no es un juguete, está diseñado para uso exclusivamente de personas adultas. No lo dejes al alcance de tu bebé, evita accidentes.